MURAL JACOBEO EN TORDESILLAS
Se ha cumplido un año desde que en el mes de agosto de 2021
se realizó un mural de “arte urbano” que hace referencia a los Caminos a
Santiago. Transcurrido este tiempo desconocemos cuando será el momento de
inaugurarlo, aunque me imagino que buena parte de los vecinos se han pasado por
la Calleja del Corpus para contemplar esta obra pictórica de Carlos Adeva. La
situación ha sido perfecta, pues cubre buena parte de la pared enfrente del
albergue y ello provoca a que los peregrinos lo recojan en sus fotos como
recuerdo de su paso por Tordesillas y más concretamente por este lugar tan
medieval y jacobeo. Y es que la Calleja del Corpus sería merecedora de ambas
distinciones. Es una de las calles en las que se respira un aire especial que
nos traslada a épocas pasadas y por la
que seguramente se pasearon nobles y plebeyos. Hoy lo hacen los peregrinos que
llegan a Tordesillas a través del Camino del Sureste.

Volvamos a la
“pintura moral”. Adeva ha plasmado con mucho acierto y precisión algunos de los
elementos fundamentales que “definen” popularmente al camino y que todos los
peregrinos saben identificar: el bordón, la vieira, la calabaza, la flecha
amarilla y la Cruz de Santiago. Un grupo de nueve bordones sirven de fondo al
resto de símbolos jacobeos.
El BORDÓN
Es un elemento característico
del peregrino, su tercer pie, que se dirige a Santiago. Hecho de madera, era
típico que cada peregrino tallara el suyo usando ramas que se encontrara en el
Camino. Así, además de apoyarse en él, podían colgarle su calabaza con agua y su vieira, o
usarlo para defenderse de animales salvajes en
algunos tramos. Aunque hoy en día los caminantes se sirvan de bastones
deportivos mucho más ligeros, diseñados especialmente para rutas de senderismo,
el bordón tradicional sigue siendo uno de los
recuerdos que todo peregrino quiere llevarse al finalizar
su peregrinación adquiriéndolos en las tiendas de Compostela.
La CALABAZA
Fue el recipiente utilizado
por los caminantes, a modo de cantimplora, para trasportar líquidos y
mantenerlos fríos colgados bien del bordón o de un cinturón. Era un elemento
indispensable para los peregrinos medievales. Hoy en día está en desuso.
La
CONCHA O VIEIRA
También conocida
como venera, tal vez es el símbolo más universal de los Caminos a Santiago. Su origen ya aparece en el Códice Calixtino y
en él se indica que el clero entregaba una de estas conchas a los peregrinos a su llegada a Santiago
de Compostela como muestra o “certificado” de haber completado la peregrinación
Además de su significado
simbólico, representando los distintos
Caminos que conducen a Santiago, también tenía
un claro sentido práctico, sirviendo para beber o simplemente como utensilio
para recoger alimentos. Hay quien afirma
que podría guardar relación con el símbolo de Venus, representando la
resurrección o el renacer de los peregrinos al deshacerse de los malos hábitos
y pensamientos.
Antes de la señalización con flechas
amarillas, la concha de vieira ya se había convertido en el símbolo del Camino
de Santiago por excelencia. También se considera elemento de
señalización oficial.
flecha
amarilla
En el mural se representa con forma de
triángulo como queriendo enmarcar al resto de elementos. Es el método de señalización más extendido a lo largo de todos los trazados
jacobeos. Se vienen utilizando en la ruta jacobea desde 1984, y la idea
proviene del histórico párroco de O Cebreiro Elías Valiña, notable impulsor del
fenómeno del Camino a Santiago a finales del siglo XX y de la señalización
del Camino Francés. Para ello utilizó sobrante de
obras de la carretera
Se encuentran pintadas en muros, en piedras, en el asfalto,
en cruces de caminos, o en los hitos y mojones que indican el kilometraje.
Gracias a esto, los peregrinos pudieron seguir la ruta hasta la Catedral sin
perderse. Desde 1987 la flecha amarilla pasó a ser el
elemento oficial de señalización de todos los Caminos a Santiago.
La CRUZ DE SANTIAGO
Esta cruz latina con brazos de flor de
lis se remonta a los tiempos de las Cruzadas. Su color rojo simboliza la sangre
derramada en defensa de la fe de Cristo, tanto por parte del Apóstol Santiago
como por las tropas cristianas. Por este motivo también tiene forma de espada.
Además de aparecer en escudos en toda Galicia y representada en las vieiras y
otros objetos del Camino a Santiago (incluso en la típica tarta de almendras de
Santiago), la cruz roja santiaguesa es el
emblema de la Orden de Santiago, una organización militar
encargada de proteger a los peregrinos durante el Camino, aunque también de
expulsar a los musulmanes de la península ibérica.
Carlos Adeva cierra su obra con el
nombre de TORDESILLAS. A nuestro modesto entender no hubiera estado mal
reflejar la leyenda de “Camino del Sureste”
para que quedara constancia de que es la ruta jacobea que transita por nuestro
pueblo.