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miércoles, 18 de febrero de 2026

 (RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO)

 RÍO MERUELO - PUENTE  DE MOLINASECA

El río Meruelo baña parte de la comarca del Bierzo. Pasa por los municipios de Molinaseca y Ponferrada. Su nacimiento lo conforman los arroyos Compludo y Carracedo. Tiene un recorrido de 15,4 km y desemboca en el río Boeza a la altura del embalse de Montearenas (Ponferrada). El Meruelo, con su fuerza, pone en movimiento el mecanismo de la herrería de Compludo.

El puente de Molinaseca, conocido popularmente como Puente de los Peregrinos, es una de las construcciones más emblemáticas del Camino de Santiago a su paso por El Bierzo. Se trata de un puente medieval de piedra, levantado con sólidos sillares y mampostería, que cruza el río Meruelo a la entrada del pueblo. Su estructura presenta varios arcos de medio punto, desiguales entre sí, lo que delata las sucesivas reformas y adaptaciones realizadas a lo largo de los siglos para resistir crecidas y el paso constante del tiempo.

Su antigüedad se remonta a la Edad Media, probablemente entre los siglos XII y XIII, coincidiendo con el auge del Camino Francés. Desde entonces ha sido testigo del incesante tránsito de peregrinos, mercaderes y viajeros que se dirigían a Santiago de Compostela. No es solo una obra funcional, sino también un símbolo del espíritu hospitalario de Molinaseca, que históricamente ofrecía descanso y refugio tras el exigente descenso desde la Cruz de Ferro.

La importancia jacobea del puente es enorme: marca un punto de transición emocional para el caminante. Tras largas jornadas por zonas altas y solitarias, el puente anuncia la llegada al valle, al agua, al pueblo y al descanso. Cruzarlo supone entrar en un espacio de acogida, donde el Camino se vuelve más humano y compartido. Por ello, el puente no es solo un paso físico, sino también un umbral simbólico dentro de la experiencia peregrina.

Entre sus curiosidades, destaca la tradición —hoy desaconsejada por razones de conservación— de que los peregrinos se bañaran en el río bajo el puente para aliviar el cansancio. También llama la atención la ligera pendiente del tablero y la irregularidad de sus arcos, que aportan carácter y autenticidad a la construcción. Al atardecer, cuando la piedra adquiere tonos cálidos y el reflejo del puente se dibuja sobre el Meruelo, el lugar ofrece una de las estampas más fotografiadas y evocadoras del Camino, donde historia, fe y paisaje se funden en un mismo gesto silencioso.

domingo, 3 de agosto de 2025

 (RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO)

 

RÍO MIÑOR - PUENTE  LA RAMALLOSA

 

El río Miñor nace en la Sierra de O Galiñeiro, a 400 m de altitud, en el municipio de Gondomar, discurre por este y los municipios vecinos de Nigrán y Bayona.

Forma un importante valle, al que le da su nombre, el Val Miñor (Valle Miñor). Desemboca tras 16 kilómetros de recorrido, en los lugares de Ramallosa y Sabarís. En su desembocadura hay una marisma declarada espacio protegido por su alto valor ecológico. El estuario del río Miñor se extiende desde la Xunqueira (Gondomar) hasta su entrada en la Ría de Baiona junto a la playa de Ladeira. A su paso por el puente de Ramallosa el cauce se estrecha hasta tan sólo unos 60 m de anchura. En su parte más ancha alcanza los 350 m, y al final de su recorrido vuelve a estrecharse por causa de la playa Ladeira justo antes de unirse con el océano Atlántico, en donde tiene apenas unos 75 m.



En Ramallosa se encuentra  un importante puente del románico tardío que une los ayuntamientos de Baiona y Nigrán, En su extremo norte aparece una vieira de peregrino tallada en piedra, obra del escultor José Antonio Villaverde. 

También conocido como el puente de San Telmo, las raíces de esta obra de la ingeniería antigua se remontan al siglo XIII, aunque su estructura actual refleja las reconstrucciones realizadas en 1598 y 1926. Según narra la tradición popular, el puente habría sido erigido sobre los restos de una pasarela romana destruida en el siglo X durante las incursiones de Almanzor.


Está formado por diez arcos ligeramente apuntados y un doble sistema de tajamares. Con una longitud de 90 metros, conserva en su parte central un llamativo cruceiro con una mesa de piedra, donde se encuentra un pequeño retablo con tres ánimas, que antaño sirvió como lugar para bautizar a los niños que estaban por nacer.

La historia sobre la reconstrucción del puente tras ser dañado por las tropas de Almanzor trae consigo una de las leyendas más conocidas del puente de la Ramallosa. Se dice que fue el propio San Telmo quien ordenó levantarlo nuevamente en el lugar donde habría obrado uno de sus milagros. Según la Diócesis de Tui-Vigo, el puente en cuestión fue reconstruido por iniciativa del santo entre los años 1232 o 1235, en una época en la que ocupaba el cargo de Obispo de  Tui. El cruceiro de piedra, símbolo de esta historia mítica, se sitúa en el lado oriental de la pasarela, entre los arcos tercero y cuarto desde su extremo sur. A sus pies se encuentra una imagen pétrea de San Telmo, patrono de los navegantes y supuesto impulsor de la reconstrucción. La leyenda cuenta que, mientras predicaba en la zona, una gran tormenta amenazó a la multitud reunida para escucharlo. Según el relato, San Telmo logró disipar la tormenta, desviando la lluvia hacia las orillas y manteniendo seca la zona intermedia en la que estaban congregados. 

Existe asimismo otra tradición añade un aire místico al puente, vinculando su estructura a antiguos rituales de fecundidad. Se dice que las mujeres embarazadas que hubieran sufrido pérdidas anteriormente debían acudir al altar situado al pie del cruceiro para realizar un bautismo simbólico con las aguas del río. Este rito, celebrado a medianoche y únicamente tras haber completado tres meses de gestación, buscaba asegurar el éxitos de los embarazos y aleja la desgracia de estas mujeres.

viernes, 6 de diciembre de 2024

 (RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO)

 

RÍO TAMBRE - PUENTE  MACEIRA
 
El río Tambre es un río costero del noroeste de la península ibérica que discurre por Galicia. Forma parte de la vertiente atlántica y transcurre en su totalidad por la provincia de La Coruña. Tiene una longitud de 125 km. Sus principales afluentes son el Dubra y el Barcala.


A Ponte Maceira (Parroquia de Agrón) es una aldea pequeña formada por un caserío medieval con fachadas llenas de enredaderas, un magnífico puente gótico de piedra, un templo y varios varios molinos.


Ponte Maceira, también conocido como «A Ponte Vella» es un magnífico puente románico remodelado durante la Edad Media que salva el río Tambre. Los estudiosos datan el inicio de su construcción en torno al siglo XIV, fechando su reconstrucción en el siglo XVIII debido a los desperfectos provocados en las frecuentes crecidas del río.
Se trata de un puente con una calzada de 3 metros de ancho que descansa sobre cinco arcos apuntados de diferentes alturas y dimensiones, con un arco central de bóveda ojival de mayor amplitud. Dispone también de dos aliviaderos en sus extremos y varios contrafuertes encargados de soportar las crecidas de caudal.


El puente de Ponte Maceira está hecho con sillares de granito, cimentados sobre la propia roca del río. Quizás sea esta robusta construcción la que le ha permitido mantenerse en pie durante varios siglos y ser el escenario de varios acontecimientos históricos, como la batalla entre las tropas del Conde de Altamira y la Mitra compostelana.


También cuenta la leyenda de la tradición jacobea que fue aquí donde un puente se vino abajo aplastando entre sus piedras a los soldados romanos del régulo de Dugium que perseguían a los discípulos del Apóstol Santiago que habían pedido un lugar digno para enterrar a su maestro. Por eso no extraña que hoy en día Ponte Maceira sea paso clave para aquellos peregrinos que no dan por finalizado su Camino a Santiago en la capital de Galicia y continúan su periplo hacia el “finis terrae” en Fisterra.

sábado, 4 de mayo de 2024

(RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO)

 

RÍO ARGA - PUENTE DE LA RABIA

 

El río Arga es un río de Navarra, que nace en el collado de Urkiaga ubicado en el macizo paleozoico de Quinto Real, una de las zonas más lluviosas de Navarra, al norte del valle de Erro, y desemboca en el río Aragón, cerca de Funes. Se trata del más «navarro» de los grandes ríos que transcurren por esta región, ya que sus 145 km de recorrido transcurren íntegramente por suelo de la comunidad foral. ​De sus 2.759 km² de cuenca, 2.652 pertenecen a Navarra, y solo 107 corresponden a la cabecera alavesa de su afluente, el río Araquil.



El Puente de la Rabia se encuentra construido sobre el río Arga en la localidad navarra de Zubiri. El nombre de Zubiri, significa en euskera “pueblo del puente” y se le conoce como el Puente de la Rabia o de Santa Quiteria.

Se trata de una construcción medieval del siglo XI de perfil de lomo de dromedario, con fuerte pendiente a ambos lados. Deja pasar el cauce bajo dos arcos de medio punto (el derecho ligeramente apuntado), su pilar central es de base semicircular y se protege del río con un tajamar.


Este puente está construido de tal forma que puede soportar la bajada de un abundante caudal, y tanto en la antigüedad como a día de hoy, sigue siendo importante para el desarrollo de los pueblos colindantes y es paso obligado para los peregrinos que deseen acceder a los servicipos de la localidad.


Una de las muchas leyendas sobre el Camino francés se vincula con el este puente:

“Según cuenta la leyenda, durante la construcción del puente sobre el río Arga en Navarra, en el siglo XI, se encontraron numerosas dificultades para hacer el pilar central que lo sostiene, por lo que se acaba por excavar la roca donde iba a ir apoyado.

Durante esa excavación se encuentran los restos de una joven perfumada, a la que identificaron como Santa Quiteria y a la que siempre se le ha atribuido el milagro de la sanación de la rabia, porque todos los perros que se acercaban a ella, por muy alterados que estuvieran, se acaban calmando.

La leyenda del Puente de la Rabia sostiene que, cualquier animal que pase bajo los arcos del puente de Zubiri se curará milagrosamente de cualquier enfermedad, principalmente de la rabia, de ahí que el puente sea conocido con ese nombre.”

sábado, 2 de marzo de 2024

 (RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO)

RÍO NIVE O ERROBI - PUENTE D´EYHERABERRY

El Pont d’Eyheraberry es un bello puente de piedra sobre el río Nive que une el núcleo medieval  de Saint Jean Pied de Port con el barrio de l’Espagne. Fue construido en 1640, cerca del molino de Eyheraberry. 

Llamado “Puente Romano”,  fue reconstruido en piedra en 1720 y se remonta su historia a época romana.  Originariamente era de madera y levadizo, cerrando la ciudadela por las noches con la puerta de España que es la mejor conservada de cuantas dan acceso a la villa. El hospital de peregrinos se encontraba al otro lado del río y los caminantes más pobres esperaban en los bancos de piedra dispuestos a ambos lados del arco hasta que se abriera la puerta para recibir los alimentos de la caridad. Se encuentra en la primera etapa del Camino a Santiago por la vía denominada “francesa”.


El río Nive o Errobi, afluente del Adur, separa la rue de la Citadelle de la comercial rue d'Espagne. Nace al pie del Mendizar (1.323 m), más allá de la frontera española, bajo el nombre de Harpeko erreka. Su fuente principal se encuentra a una altitud de 360 m. El Nive se forma cerca de Saint Jean Pied de Port de la unión de los torrentes bajonavarros: el Nive de Béhérobie (curso principal), el Lauríbar y la Nive de Arnéguy o Valcarlos.


El desfiladero de Atekagaitz, al sur de Itxassou, marca su paso por la provincia de Lapurdi. Su confluencia con el Adur se encuentra en la localidad de Bayona, Es sobre una colina que domina su confluencia con el Adur donde se asienta dicha ciudad.La longitud del Nive es de 79,3 km en Francia.

viernes, 5 de noviembre de 2021

 RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO

Inicio una sección que titulo “RÍOS Y PUENTES EN LOS CAMINOS A SANTIAGO”´. Desde siempre los peregrinos que transitaban por las diferentes rutas jacobeas debían salvar las corrientes de los ríos con los que se topaban. La fuerza del agua no se podía tomar a la ligera y cruzar un río en el camino solía ser altamente peligroso, de ahí la importancia que tuvieron la construcción de puentes para facilitar esa labor. Algunos han desaparecido o han sido sustituidos por otros más seguros, pero tanto unos como los otros quedan en el recuerdo de  millones de peregrinos.


Puente sobre el Duero en Tordesillas

Veamos qué es lo que se dice en el Libro V, Capítulo VI del Codex Calixtinus sobre algunos de los ríos, en este caso, del Camino Francés: “Estos son los ríos que hay desde los puertos de Cize y el Somport, hasta Santiago. Del Somport baja un río de agua saludable que riega territorio español, llamado Aragón. De Port de Cize, por otra parte, discurre, con dirección a Pamplona, un río saludable que algunos denominan Runa. Por Puente la Reina pasa el Arga y también el Runa. Por el lugar llamado Lorca, por la zona oriental, discurre el río llamado Salado: ¡cuidado con beber en él, ni tú ni tu caballo, pues es un río mortífero! Camino de Santiago, sentados a su orilla, encontramos a dos navarros afilando los cuchillos con los que solían desollar las caballerías de los peregrinos que bebían de aquel agua y morían. Les preguntamos y nos respondieron mintiendo, que aquel agua era potable, por lo que dimos a beber a nuestros caballos, de los que al punto murieron dos, que los navarros desollaron allí mismo.

Puente das Penas sobre el río Catasol

Por Estella pasa el Ega, de agua dulce, sana y extraordinaria. Por la villa denominada Los Arcos Discurre una corriente de agua mortífera, y después de Los Arcos, junto al primer hospital, es decir, entre Los Arcos y el mismo hospital, pasa a una corriente de agua mortífera para las caballerías y los hombres que la beben. Por la localidad llamada Torres, en territorio navarro, pasa un río mortífero para los animales y las personas que lo beben. A continuación, por la localidad llamada Cuevas, corre un río que es también mortífero.


Puente de la Magdalena en Pamplona

Por Logroño pasa un río enorme llamado Ebro, de agua sana y rico en peces. Todos los ríos entre Estella y Logroño son malsanos para beber las personas y animales, y sus peces son nocivos. Si en España y en Galicia comes alguna vez el pescado vulgarmente llamado barbo, o el que los pictavenses llaman alosa y los italianos clipia, o la anguila o la tenca, ten por seguro que muy pronto, o te mueres o te pones malo. Y si por casualidad, alguien que comió de este pescado no se puso enfermo, eso se debe a que era más fuerte que los demás o a que llevaba mucho tiempo en aquella tierra. Tanto el pescado como la carne de vaca y de cerdo en España y Galicia, producen enfermedades a los extranjeros.


Puente del Camino Real en el Provencio

Los ríos de agua dulce y sana para beber, se conocen vulgarmente por estos nombres: el Pisuerga, que pasa por el puente de Itero; el Carrión, que pasa por Carrión; el Cea, por Sahagún; el Esla, por Mansilla; el Porma, por un enorme puente entre Mansilla y León; el Torío, que pasa por León, al pie del castro de los judíos; el Bernesga, en la misma ciudad, pero por la otra parte, es decir, en dirección a Astorga; el Sil, que pasa por Ponferrada en Valverde; el Cúa, por Cacabelos; el Burbia, que discurre por el puente de Villafranca; el Valcarce, que pasa por el valle de su nombre; el Miño, que pasa por Puertomarín; y un río, llamado Lavacolla, porque en un paraje frondoso por el que pasa, a dos millas de Santiago, los peregrinos de nacionalidad francesa que se dirigían a Santiago, se quitaban la ropa y, por amor al Apóstol, solían lavarse no sólo sus partes, sino la suciedad de todo el cuerpo. El río Sar que discurre entre el monte del Gozo y la ciudad de Santiago que se considera salubre. Se considera igualmente salubre el Sarela, que en dirección a poniente, corre por la otra parte de la ciudad.


Puente sobre el río Nive en Saint Jean Pied de Port

He hecho esta descripción de los ríos, para que los peregrinos que van a Santiago traten de evitar beber en los que son mortíferos y pueden elegir los sanos para sí y sus cabalgaduras.”

Estos son algunos de los ríos. Faltan otros muchos. Lógicamente los peregrinos de entonces y los de ahora los vadearon por puentes muy diferentes. Poco a poco los iremos describiendo.


Puente romano en Mérida