VLADIMIR, PEREGRINO
DESENCANTADO

“Hola.
Hospitalero. Tú dejaste huella en mi camino. Soy Vladimir, dejé una camiseta
blanca en el albergue en Tordesillas. Y ganó España 2-1 a Alemania desde su
tele.
Estoy
llegando a Finisterre. Fui por Portugal desde Zamora.
Todo
muy bien, mucha magia, muy lindo....

No
quiero perder la maravilla de experiencias en el largo viaje, pero en Galicia y
más ahora se va todo.
Y
es ahora cuando más claro veo que sois vosotros, los hospitaleros voluntarios,
la esencia del camino. Te escribo para agradecerte, en nombre de todos los que
están ahí, en todos esos caminos, luchando para mantener viva esa esencia.
Aquí
eso ya desapareció.
Un
fuerte abrazo. De nuevo, gracias.”
Reconozco que cada peregrino
tiene su particular objetivo y motivación a la hora de ponerse en camino por
cualquiera de las rutas jacobeas. Ello no es óbice para entender a Vladimir y
hasta compartir, en buena manera, el desencanto que le ha producido su
peregrinar por tierras gallegas. Ahí queda su reflexión por si sirviese para
algo. Buen Camino, Vladimir, y espero haberte convencido de no abandonar tu
meta hacia el “fin del mundo”. ULTREIA.