EL CAMINO FRANCÉS EN LOS CUPONES DE LA ONCE (LII)
SANTIAGO
DE COMPOSTELA – EL PÓRTICO DE LA GLORIA,
EL ARTE DE LA PEREGRINACIÓN
El día 7 de julio de 2010 la ONCE puso en circulación un cupón dedicado a Santiago de Compostela con un valor nominal de 1,50 €. En él se representa el Pórtico de la Gloria como símbolo del Jubileo y aparece una llamada con el titular de Patrimonio de la Humanidad. También se presenta el anagrama del Xacobeo 2.010. Una curiosidad, aparece la Cruz de Santiago suplantando a la “I” en la palabra CAMINO.
El Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela es mucho más
que una entrada monumental: es una auténtica catequesis en piedra, una obra
maestra del arte románico y uno de los tesoros más admirados del Camino de
Santiago. Situado en la fachada interior occidental del templo, este conjunto
escultórico recibe desde el siglo XII a peregrinos y viajeros con una fuerza
simbólica y espiritual que sigue impresionando hoy.
Fue realizado por el célebre Maestro Mateo y concluido en el año 1188, según consta en una inscripción conservada en el propio monumento. Su misión era clara: preparar al peregrino para entrar en el espacio sagrado de la catedral, ofreciendo una representación visual del triunfo de Cristo y la promesa de la salvación eterna.
En la columna central destaca la figura del apóstol Santiago, sereno y acogedor, como anfitrión espiritual de quienes culminan su peregrinación. Bajo él se encuentra el famoso “árbol de Jesé”, símbolo de la genealogía de Cristo. Durante siglos, los peregrinos apoyaban la mano sobre esta columna como gesto de gratitud y culminación del Camino, una tradición hoy protegida para preservar la obra.
En una de las columnas laterales se encuentra también la popular figura conocida como el “Santo dos Croques”, que representa al propio Maestro Mateo. La tradición compostelana cuenta que los estudiantes golpeaban suavemente su cabeza con la frente para recibir sabiduría antes de los exámenes, una costumbre cargada de humor y devoción popular.
Lo que hace único al Pórtico de la Gloria no
es solo su perfección artística, sino su capacidad de emocionar. Cada rostro
parece tener vida propia, cada gesto transmite humanidad, y cada detalle invita
a la contemplación. No se trata únicamente de una obra escultórica, sino de una
experiencia espiritual que conecta al visitante con siglos de fe, arte e
historia. Desde entonces, las visitas se gestionan con aforo limitado (grupos de 20
personas) y, a menudo, mediante invitaciones gratuitas retiradas en el Museo de
la Catedral.
Tras una compleja restauración de 12 años (2006-2018) se reabrió al público en abril de 2021. Durante ese tiempo el pórtico recuperó buena parte de su policromía original, revelando que en su origen estuvo lleno de color, mucho más vibrante de lo que solemos imaginar al pensar en la piedra medieval.
Contemplar el Pórtico de la Gloria es
entender por qué Santiago no era solo una meta geográfica, sino una meta interior.
Para el peregrino medieval, y también para el actual, cruzar este umbral
significaba algo más profundo: llegar transformado.




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