jueves, 29 de mayo de 2025

 EL CAMINO DEL SURESTE

RUTA DE SILENCIO, REFLEXIÓN Y AUTENTICIDAD

Cuando el espíritu del peregrino llama, hay caminos que responden con la promesa de una experiencia única. El Camino del Sureste, que parte desde la luminosa ciudad de Alicante, es una de esas rutas especiales, un itinerario poco transitado donde el verdadero protagonista eres tú, tu mochila y la inmensidad de los paisajes que te envuelven.

Aquí no hay aglomeraciones ni prisas. Es un camino de silencio y reflexión, ideal para quienes buscan algo más que una peregrinación física: un viaje interior. La ausencia de masificación permite caminar sin el bullicio de otros senderos, haciendo que cada jornada sea un momento de conexión con uno mismo y con la naturaleza.


Desde las orillas del Mediterráneo, el Camino del Sureste se adentra en tierras de contrastes, ofreciendo un mosaico de paisajes que cambian con cada etapa. De los campos de almendros y naranjos de Alicante a las vastas llanuras de La Mancha, del verdor de los montes al horizonte infinito de los campos de cereal, este camino es una sinfonía de colores y texturas. Cada amanecer es un cuadro diferente, cada atardecer, un descanso merecido bajo el manto de los cielos abiertos.

Pero si algo caracteriza a este camino, más allá de su belleza natural, es la hospitalidad de quienes lo cuidan. En los pueblos que atraviesa, el peregrino encuentra gente sencilla y hospitalaria, personas que comprenden la esencia de la ruta y la importancia del descanso tras una larga jornada. No faltan los servicios esenciales: albergues, lugares para reponer fuerzas y, sobre todo, manos amigas dispuestas a ayudar.

Uno de los puntos más especiales del recorrido es Tordesillas, donde el peregrino es recibido en un albergue de primera categoría, un oasis en la travesía, donde la comodidad y el calor humano hacen que la estancia sea inolvidable. Aquí, entre muros cargados de historia, el descanso se convierte en un regalo y la conversación con otros caminantes en un tesoro.


El Camino del Sureste no es solo una alternativa a otras rutas más transitadas; es una elección consciente para quienes desean un camino de autenticidad, sin prisas, sin el peso de las multitudes, pero con todo lo necesario para completar la peregrinación con plenitud.



Si lo que buscas es más que un viaje, si deseas un Camino que te permita caminar al ritmo de tu alma, entonces este es tu sendero. Atrévete a descubrirlo y a dejarte sorprender por su esencia.

Ultreia.

sábado, 24 de mayo de 2025

  EL CAMINO FRANCÉS EN LOS CUPONES 

DE LA ONCE (XLVIII) 

 

A LAVACOLLA

El día 1 de julio de 2010 la ONCE puso en circulación un cupón dedicado a Lavacolla – Santiago de Compostela con un valor nominal de 1,50 €. En él se representa el cruceiro de la localidad gallega. Como dato complementario informa que Santiago de Compostela se encuentra a 10,5 km siguiendo el Camino Francés. También se presenta el anagrama del Xacobeo 2.010. Una curiosidad,  aparece la Cruz de Santiago suplantando a la “I” en la palabra CAMINO.


Lavacolla es una población próxima a Santiago de Compostela. Aunque su número de habitantes no llega a los 200, es un lugar muy conocido por encontrarse allí el aeropuerto compostelano y ser una de las últimas localidades por las que pasan los peregrinos antes de llegar a la Catedral de Santiago.



Esta pequeña localidad se realizaba antiguamente una de las tradiciones más antiguas del Camino de Santiago. Al llegar a Lavacolla, los peregrinos se aseaban el cuerpo y se despojaban de sus sucias vestimentas a modo de purificación antes de entrar en Santiago. En el propio Códice Calixtino pone: “Entre los ríos de agua dulce y sana para beber está Labacolla, porque en un paraje frondoso por el que pasa, a dos millas de Santiago, los peregrinos de nacionalidad francesa que se dirigían a Santiago se quitaban la ropa y por amor al Apóstol solían lavarse no sólo sus partes sino la suciedad de todo el cuerpo”.

Generalmente, se dice que el origen del nombre Lavacolla proviene de esta tradición de los peregrinos, sin embargo hay otras teorías que también son muy populares. Mientras que algunos relacionan el nombre de Lavacolla con lavarse el cuello antes de entrar en Santiago, otros dicen que proviene de lava en relación a pasto bajo, y colla en relación con colina.


Sobre el Crucero decir  que se encuentra a pocos metros de la parroquia de San Pelayo de Sabugueira. En él aparece tallado un Cristo sedente

sábado, 17 de mayo de 2025

 JUVENTUD EN CLAVE JACOBEA

 Crónica de un día especial acompañando a una treintena de confirmandos

 Hay días en los que el Camino se cruza contigo sin necesidad de calzarte las botas. Eso nos pasó hoy en el albergue municipal de Tordesillas, donde vivimos una jornada cargada de sentido y futuro. Una treintena de chicos y chicas que se están preparando para recibir la Confirmación decidieron hacer una parada diferente en su camino de fe. Acompañados por Jaime, uno de los sacerdotes de la parroquia, vinieron a conocer de cerca qué es eso del Camino a Santiago que tantas veces han oído nombrar, pero que tal vez todavía les suene lejano.

La bienvenida corrió a cargo de Alberto, hospitalero del albergue, peregrino veterano y profesor de Religión en el CEIP Pedro I. Con una mezcla de sabiduría, cercanía y pasión, Alberto supo conectar con los jóvenes desde el primer momento. No se trató de una charla formal, sino de una conversación viva, llena de preguntas sinceras, anécdotas, y algún que otro gesto de asombro ante lo que representa realmente el Camino: una experiencia que no solo se camina, sino que también se vive, se piensa y, sobre todo, se siente.

Los chicos se mostraron muy interesados, tanto por el funcionamiento del albergue como por la vida diaria de los peregrinos que pasan por él. Recorrieron las instalaciones como quien se asoma a un mundo nuevo, lleno de historias invisibles pero latentes en cada cama, en cada mochila, en cada bordón de peregrino.

Lo más bonito fue ver que, más allá de la información que recibieron, lo que se llevaron fue una chispa. Puede que algunos se animen a recorrer algún día el Camino. Puede que otros lo recuerden como una experiencia que les hizo pensar. Lo que está claro es que se fueron sabiendo que esto no va solo de andar muchos kilómetros, sino de caminar hacia dentro.

Fue una actividad nueva, distinta, y ojalá sea solo el comienzo de algo que se repita cada año. Porque cuando la juventud y el Camino se encuentran, siempre pasa algo bueno.

lunes, 12 de mayo de 2025

 HOSPITALIDAD CON ALMA

Desde hace 13 años, los hospitaleros del albergue municipal de Tordesillas asumimos con ilusión la atención permanente a los peregrinos que pernoctan en nuestras instalaciones. Desde el primer momento comprendimos que nuestra labor debía ir mucho más allá de ofrecer un lugar donde dormir: acoger, escuchar y acompañar son los pilares de nuestro compromiso.

No queremos limitarnos a actuar como simples funcionarios que inscriben, asignan una cama y siguen con lo suyo. Intentamos ofrecer cercanía, diálogo, acompañamiento y una serie de valores profundamente vinculados al verdadero espíritu peregrino.

En nuestro caso, además, asumimos con gusto la tarea de promocionar nuestro querido Camino del Sureste, facilitando también la credencial a cuantos futuros peregrinos nos la solicitan. Así ha ocurrido recientemente con Trini, Rebeca, Rosa, Sonia, Irene, Gemma y Carmen, siete mujeres tordesillanas que, por primera vez, se lanzan a esta aventura caminera. El albergue les ha proporcionado su credencial, una flecha amarilla elaborada con esmero por el peregrino y hospitalero segoviano Eduardo Busquiel, y una vieira personalizada con el nombre de cada una, entre otros pequeños detalles cargados de simbolismo.

Iniciarán su andadura desde Sarria el próximo día 17, con la intención de postrarse ante el Apóstol Santiago el día 21. Aunque lo llevan todo bien organizado desde hace tiempo, los nervios comienzan a hacer acto de presencia, como suele ocurrir ante lo desconocido. Desde aquí les deseamos de corazón una peregrinación fructífera, que les llene de vivencias, reflexión y espíritu jacobeo. Que regresen a Tordesillas transformadas, con la alegría de haber recorrido no solo un camino físico, sino también uno interior, como tantos antes que ellas.

Lo mismo ha ocurrido con el ya veterano bicigrino de Tordesillas, José Luis, con una veintena de rutas realizadas siempre en bicicleta. En esta ocasión emprende el pedaleo en solitario desde la localidad tordesillana el próximo día 14. Esta ruta ya la ha realizado en otra ocasión y ahora espera llegar a Santiago en 6 días portando la credencial adquirida en el albergue municipal. En Ponferrada tomará el Camino de Invierno para evitar la fuerte masificación que actualmente se produce en el Francés.Buen camino, amigo. Esperamos noticias y fotos tuyas.

Vayan estos octosílabos redactados a bote pronto para que les sirvan como “santo y seña” al grupo de peregrinas.

Siete almas parten un día,
flecha en mano y fe en la voz,
rumbo a Sarria, en armonía,
con la esperanza por farol.

La credencial ya bendice
el sendero del perdón,
y en su pecho la vieira dice:
¡Ultreia, hermanas del sol!

domingo, 11 de mayo de 2025

 MEJORANDO LA HOSPITALIDAD EN EL ALBERGUE MUNICIPAL

Durante la pasada semana, el Ayuntamiento de Tordesillas ha realizado importantes labores de desratización y control de plagas tanto en la red de saneamiento municipal como en varios edificios públicos, entre ellos el albergue municipal de la Calleja del Corpus, lugar de acogida para tantos peregrinos que recorren el Camino del Sureste.

Desde el equipo de hospitaleros voluntarios, queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento por esta actuación. Sabemos que no se trata de una labor vistosa, pero sí fundamental para garantizar unas condiciones óptimas de salubridad e higiene, tanto para el personal como para los caminantes que confían en nuestras instalaciones.

Estas acciones contribuyen a mejorar la calidad del servicio que se ofrece a los peregrinos, algo que ellos mismos reconocen y valoran con cariño en sus visitas y comentarios.

Esta medida es una muestra más del compromiso del Ayuntamiento de Tordesillas con el Camino del Sureste y con quienes lo recorren. Apostar por la hospitalidad, el cuidado de los espacios públicos y el bienestar de los viajeros es también apostar por nuestra historia, nuestra cultura y nuestro futuro como enclave del Camino.

Gracias por hacerlo posible. ¡Buen camino a todos! ¡¡ULTREIA!!

sábado, 26 de abril de 2025

 EL SILENCIO DE EUNATE

(MICRORRELATO JACOBEO)

No hay fecha exacta ni nombre fijo en los antiguos registros, pero los más ancianos del Camino todavía murmuran, con el respeto reservado a las leyendas verdaderas, la historia de aquel peregrino que jamás llegó a Santiago. Partió desde Somport, cruzando las montañas aragonesas, con la concha al cuello y la mirada clavada en un horizonte invisible. No lo movía una promesa, ni una penitencia impuesta por clérigos o jueces; lo impulsaba, como a tantos otros, una herida invisible que necesitaba cicatrizar en la peregrinación.

Dicen que era joven, pero con la espalda encorvada por pensamientos que no correspondían a su edad. Caminaba en silencio, escuchando con más atención el crujido de sus pasos que las voces de otros peregrinos. Dormía bajo los puentes, hablaba poco, compartía pan cuando lo tenía y ayunaba sin lamento cuando no. Algunos pensaron que era mudo, otros lo tomaron por loco. Pero nadie que lo mirara con detenimiento podía negar que en sus ojos había algo más antiguo que el propio Camino: una llama, quizás; o una ausencia.

Pasaron semanas. Atravesó puertos, cruzó puentes, rezó en ermitas, sufrió fiebres y desvaríos, pero siguió adelante, aferrado a un impulso que no podía explicar. Fue entonces, entre campos de trigo y amapolas, cuando apareció ante él Santa María de Eunate.

La vio desde lejos, como un espejismo: solitaria, perfecta en su aislamiento, rodeada de un claustro que no protege nada, y sin embargo lo guarda todo. El templo no parecía haber sido construido, sino brotado de la tierra, como una flor sagrada. Los otros peregrinos con los que coincidía en la etapa siguieron adelante hacia Puente la Reina, pero él se detuvo. Algo lo llamó, un murmullo sin voz, un temblor interior que lo hizo arrodillarse antes incluso de llegar al umbral.

Recordó entonces lo que un anciano hospitalero en Jaca le había contado al oído, mientras compartían una sopa humeante: "En Eunate, si caminas tres veces en torno a la iglesia, rezando con sinceridad, el cielo puede hablarte. Pero no con palabras, sino con verdades que solo el alma entiende."

Y así lo hizo. Con los brazos cruzados sobre el pecho, comenzó a andar. La primera vuelta fue oración, sus labios apenas pronunciaban palabras conocidas. La segunda fue meditación, como si el cuerpo entrara en una cadencia sagrada. La tercera fue silencio. Un silencio tan denso que pudo oír su propia sangre fluyendo como un arroyo entre las piedras.

Cuando completó el último giro, no cayó al suelo ni lloró. Solo se quedó de pie, con los ojos húmedos, comprendiendo de pronto que no debía continuar. Que aquel no era un alto en el camino, sino su fin. Allí estaba el sentido. No necesitaba más kilómetros, más pruebas, más penitencias. Su peregrinación no había sido para llegar a Santiago, sino para encontrarse con aquel lugar donde su alma por fin callara.

Cerca del templo, entre los arbustos y el rumor de las hierbas altas, encontró una pequeña cueva. Apenas una oquedad en la roca, pasada por alto por la mayoría. Limpió su interior, encendió una vela, y dejó que la tierra lo acogiera como a un hijo perdido. Convirtió la cueva en su morada, su capilla, su confesionario. Aprendió los ciclos del viento, el vuelo de los pájaros, el paso de los astros. Ya no hablaba con palabras, sino con gestos, y los peregrinos que pasaban por Eunate empezaron a saber de él.

Algunos decían que curaba con la mirada. Otros aseguraban que solo con tocar su bastón, las dudas se desvanecían. Nunca aceptó ofrendas, ni pidió compañía. Su presencia era como la del templo: inexplicable, pero necesaria. Un día dejó de salir de la cueva. Nadie lo vio morir, pero en la roca apareció una cruz tallada con manos sencillas. Desde entonces, los que rodean Eunate por devoción, sienten a veces una paz que no pueden describir. Como si una voz callada, desde alguna parte, les susurrara que han llegado al lugar justo, en el momento preciso.

Hoy, entre los arbustos que crecen al suroeste de la iglesia, hay quien aún busca la entrada de aquella cueva. Algunos la encuentran. Otros no. Pero todos coinciden en que hay algo en Eunate —un eco, una presencia, un amor sin nombre— que solo puede entender quien, como aquel peregrino, está dispuesto a detener su marcha no cuando el mundo lo mande, sino cuando el alma diga: aquí.

martes, 22 de abril de 2025

 ODA AL CAMINO DEL SURESTE

Desde Alicante, al alba dorada,
nace el sendero, ruta callada.
No hay multitudes, ni hay alboroto,
solo el susurro del viento roto.

Campos de almendros, vides y trigo,
paisajes mudos que van contigo.
Senda de calma, de lento andar,
donde el espíritu aprende a esperar.

En cada pueblo, rostros sinceros,
manos abiertas, gestos certeros.
Hospitaleros, almas que cuidan,
hogar del sueño que los pies piden.

Tordesillas, alto en la senda,
descanso amable, fuego que atienda.
Albergue noble, rincón de abrigo,
cuna de historias, pan y cobijo.

Camino hondo, sin prisa alguna,
bajo la sombra de la fortuna.
Si buscas alma, verdad, esencia,
elige este viaje, haz la experiencia.

Ultreia.