IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL
DE VILLALBA DE LOS ALCORES
La localidad de Villalba de los Alcores, antiguamente denominada Villalba del Alcor, perteneció al partido judicial de Medina de Rioseco y a la diócesis de Palencia. Aunque su origen es anterior a la Edad Media, fue entonces cuando alcanzó su máxima importancia histórica, siendo una importante villa fuerte, ligada a las órdenes miliares. La villa fue encomienda de la Orden de los Hospitalarios de San Juan desde 1149, pero también estuvieron asentados en la misma los caballeros templarios.
La Iglesia de Santiago Apóstol es el
templo parroquial histórico del municipio vallisoletano de Villalba de los
Alcores, situada en la comunidad de Castilla
y León, España. Su construcción data de finales del siglo XII y principios del XIII,
situándola en un momento de transición entre el románico tardío y el gótico temprano, lo que le confiere una
singular mezcla de estilos y elementos arquitectónicos propios de esa evolución
artística.
Construida originalmente en la época medieval, la iglesia muestra una fábrica sólida de sillares de piedra caliza y una evidente sobriedad exterior típica de muchos templos rurales castellanos de su tiempo. El edificio se amplió y transformó a lo largo de los siglos, consolidándose como un templo de tres naves separadas por pilares poligonales que sostienen bóvedas de crucería gótica tardía. Esta combinación de naves y bóvedas, aunque fruto de diferentes fases constructivas, contribuye a un interior armónico y de gran impacto visual.
El ábside semicircular, pieza original
del templo, muestra contrafuertes externos que dividen su superficie en varios
tramos, cada uno con vanos abocinados que permiten la entrada de luz natural.
La monumentalidad austera de este ábside es uno de los rasgos más
representativos de la iglesia medieval.
Durante el siglo XVI, sobre la antigua torre
medieval se erigió la actual torre
campanario, siguiendo trazas renacentistas más equilibradas y elegantes,
aportando un elemento vertical destacado en el conjunto arquitectónico. En los
siglos XVII y XVIII se añadieron elementos como el pórtico de acceso y la sacristía nueva, siguiendo estilos
neoclásicos más sobrios y funcionales, articulando así una mezcla de épocas y
técnicas constructivas.
El interior
alberga diversas obras de arte sacro y retablos de estilo barroco, que
enriquecen el espacio espiritual y muestran la evolución del gusto religioso a
lo largo de los siglos.
La Iglesia
de Santiago Apóstol no solo es un lugar de culto, sino también un testimonio vivo de la historia
arquitectónica y religiosa de Villalba de los Alcores. Su mezcla de
estilos constructivos, desde el románico de transición hasta el gótico tardío y
elementos renacentistas y neoclásicos posteriores, refleja la evolución
cultural de la región.



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